Se puede escribir al teclado una canción con palabras, con sus ritmos, sus acentos, las pausas... Con la sola grafía sobre el solo renglón o monograma, es posible pintar un drama. Del mismo modo que la unión de un seis y un cuatro forma la cara de un maragato, la unión casi mágica entre dos sonidos puede producir en el cerebro del ser humano todo un torbellino. No hay nada más fascinante que esto: el efecto que producen las palabras en el cerebro.
Con la música no ocurre lo mismo que con las palabras. Aun siendo también un sonido que provoca toda suerte de sensaciones, la música nos envuelve o nos irrita, nos emociona o nos aburre, pero nadie ha matado nunca a nadie por haber compuesto una mala canción, o por cantar mal... Sin embargo, casi todos los crímenes empiezan en la palabra antes de cometerse, de materializarse.
El acto del habla no es un derecho de opinión, ni de libre expresión; es el modo en que los seres humanos se comunican, igual que tintinean las luciérnagas en la noche contándose a ráfagas sus secretos, igual que ladran los perros. Pero hay una diferencia fundamental y básica: ni las luciérnagas, ni los perros pueden escribir lo que piensan y enviar sus palabras a viajar en el tiempo y el espacio. Sólo el ser humano puede proyectar sus palabras en silencio, comunicarse sin voz.
Esto es fascinante. Y fascina por lo que tiene de peligroso, de delicado, de importante: es posible dar vida con la palabra, pero también es posible perder la vida en la palabra, o dejarse matar por la palabra. Se puede odiar sólo por una mala palabra, o por su ausencia.
Muchas personas viven escuchando, ya sin darse cuenta, el eterno ronroneo de sus pensamientos, su rumiante pacer, que en este caso no es placer sino padecer. Meditar no es otra cosa que intentar detener el fluir constante de este eterno río nuestro del que somos cauce y al que damos caudal y rienda suelta. Y aquí es donde hay que afanarse en ser cuidadoso. No me refiero a meditar de siete a ocho en concreto, sino a aprender a pensar con cierto orden y concierto en la generalidad de nuestros días, a cada momento.
Qué peligrosas son las palabras y qué hermosas también cuando son bien dichas. Una palabra sola es toda una comedia o todo un drama, incluso puede ser una tragedia clásica; de hecho, de la Antigüedad sólo conservamos piedras y palabras, y en esas palabras está nuestro mundo y nuestra historia.
Y mientras unos se afanan en entender qué se cuentan los petardos de Tele5 y otros se devanan la sesera con sus cosas, voy yo a dejar reposar las mías y me voy a apuntar a la fiesta de la larga siesta que me espera.
Queden ustedes al calor de un abrazo. Y espero que puedan sentirlo no como palabra, sino como acto.
6 comentarios:
Dos conjuntos de palabras que otros escribieron por mí:
"Hay cárceles peores que las palabras" (C. R. Zafón)
"El pensamiento nace en la boca." (D. Hume)
Así que crepo, te aplaudo, y me callo la tecla ;-p
Doy fe de que lo sentimos con palabras de notario alopécico y tristemente trasnochado. Aunque, personalmente, prefiero demostrar el movimiento abrazándote.
Creo que el ser humano, y solo él, en su intrinseca soberbia y aislamiento puede pensar que "Sólo el ser humano puede proyectar sus palabras en silencio, comunicarse sin voz." Hasta los vegetales hacen esto si damos a "palabra" un significado amplio. Y aún si no se lo diésemos pensemos que el resto de animales se comunican perfectamente entre los de su especie mediante palabras que sencillamente no comprendemos. También en silencio, sin voz, proyectan sus palabras, sus historias. Con un simple meo, por ejemplo.
Magnífico post Carol!
Excelente apunte, Andrés.
Pero, ¿crees que mi perro puede entender el meo de otro perro que vivió, por ejemplo, en 1605? No creo que una petunia en Compostela pueda comunicarse con un geranio en Ponferrada. Claro que: posible, todo es posible, al menos en esta utopía que te da la bienvenida.
Pues creo que no, que no pueden, pero no por carecer de palabra transmitida en silencio, sino de un medio que la conserve.
:)
Maravillosa entrada Cárol (una de tus mejores para mi gusto) tanto por lo que dices por como lo dices. También me han gustado mucho los comentarios de J.Antonio y Andrés.
Por mi parte no obstante voy a discrepar del contenido de algunos párrafos..
"nadie ha matado nunca a nadie por haber compuesto una mala canción, o por cantar mal..." La música marcial o patriótica seguramente ha llevado mas hombres al asesinato o a su propia muerte que si se hubieran quedado a escuchar la música de los pajaritos o el silencio de la nieve cayendo en la pradera. ..Los pilotos de los helicópteros de "Apocalipse now" tal vez se habrian aburrido pronto de disparar a vietnamitas si no hubiera sido por la música de Wagner sonando a todo volumen y seguro que mucha gente que quiere dormir por las noches pero que tiene la mala suerte de vivir con una discoteca al lado de su casa a más de uno la música (que para el és simplemente ruido muy molesto) le provoca un insomnio y una irritación tan enorme que no me extrañaria que quisiera matarlos a todos.. El desorden de las notas musicales mezclada además con ruidos severos tiende a aumentar el desorden emocional y el stress en general. La música puede ser un instrumento de tortura, en Guantánamo salieron a la luz torturas hechas mediante músicas desagradables y constantes. La música és lo que puede dar sentido emocional a cosas o pensamientos que nunca lo llegan a tener por solamente pensamientos.. La música como cualquier forma de arte puede inducir a la angustia y al suicidio a la euforia y el asesinato. La mala música como la mala mar puede volcar a muchos barcos que inocentemente solo habian salido a la mar a pensar!.. y la buena música (en caso que existan buenas y malas) puede ser incluso tan buena o atractiva que hubiera conducido a los marinos de Ulises también a otro tipo de tragedia si no hubieran sido prudentes tapándose sus oidos! :-).
Y por cantar mal, pues no se, mírate este link lo que puede suceder segun dicen unos, por cantar mal en un karaoke!: http://www.rockola.fm/xtra/2010/02/15/ojo-con-cantar-mal-“my-way”-en-filipinas-te-pueden-matar/
Y cuando quieres hacer ver que el ser humano és tan distinto del resto de los animales debido a que "no pueden escribir lo que piensan y enviar sus palabras a viajar en el tiempo y en el espacio"
o cuando argumentas que una petunia de Compostela no puede comunicarse con un geranio de Ponferrada o un perro del s.XVII con uno de hoy.. És que acaso tu te puedes comunicar con un geranio en Ponferrada si estás en Compostela? Creo que no, ni siquiera yo que cuido Petunias y geranios de cuando en cuando no lo consigo :-).
Por lo que hace a los perros pueden entender el meado de otro perro que ha pasado unas horas antes o incluso semanas antes, quizás incluso un año entero o tanto como dure el olor impregnado; la historia contada de los perros depende de la duración de sus olores tanto como la nuestra depende de la conservación de la tinta o de la entereza de las esculturas, en el fondo se trata de lo mismo, creo yo, vaya, cada ser con sus chismes. O no?
Y los perros husmean árboles y cantos de semáforos tanto como nosotros husmeamos los muro de los facebooks de los demás en busca de complicidades (entiendase mover la colita), crispaciones (entiéndase ladrar y hasta ganas de morder), chicos o chicas guapas para ligarse algun dia (entiéndase perras en celo) o bienestar difuso en general (entiéndase hacer el perro:-)
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