¿Cenizas? ¡No! Cientos de pinzas pendiendo prendas mojadas, punzones
pendientes de pautas y pornografía digital. Descendientes de la alta montaña
trashuman las viñas de las escuelas públicas. Ya no hay. Ya no queda. Se acabó.
Vengan mañana y pasado, vengan. Las alternativas son otras y altivas. Tengan
cuidado -y en pie- quienes alternen. A lo dicho, va caminando un bicho -se entiende que se tiene-. Su mente lenta
avanza, lentamente. Avanza. Péndulo pendenciero que tal como vienes vas. Dile
que nunca diga “jamás”. Y vete,
que ya no das más que vengas.
2 comentarios:
Pero tú ven. Y vuelve.
Aquí estoy, bailando Tahita toahitá ;)
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